La dispersión en la fotografía © Jon Eztala

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Hace mucho tiempo que no tengo ninguna entrada en mi blog. Hace mucho tiempo que ando buscando, más bien encontrándome.

Me disperso, no encuentro el camino. Cierto es que en este mundo de locos, más bien de estúpidos, hemos hecho todos un sálvese quien pueda. Yo no he renegado de la fotografía, pero si es cierto que me cuesta, más bien me costaba tomar imágenes; me costaba coger la cámara; no había ilusión, y sin ilusión no hay fotos que merezcan la pena.

Muchos se han quedado en el camino, yo, a trancas y barrancas, he seguido en el camino, muchas veces parado en la cuneta, solo, acompañado, pero viendo a la gente sin alegría. Este deambular por el tiempo, tomando instantáneas por el mero hecho del comercio (que es de lo que como), me había dejado inerte.

Pues bien, hace poco tiempo decidí, que sí, que no es lo que más me apetece, pero vamos a darle una vuelta de tuerca, vamos a hacerlo diferente. Poco a poco, he ido incorporando a esta fotografía inanimada, un toque más personal, un contarlo a mi manera, y de momento va dando resultado, contar las cosas de otra manera; los clientes están satisfechos y yo más animado, ya que mi diálogo es más personal.

Ahora me marco otros rumbos, otros quehaceres en el mundo de la fotografía. Poco a poco, paso a paso, abrir puertas de una en una. Varias sendas que recorrer, y mucho por decir.

Gracias por vuestra paciencia.

Fotografía y redes sociales ©Jon Eztala

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En muchos casos he podido leer, escuchar, el gran funcionamiento de las redes sociales a la hora de vender nuestro trabajo. He de decir, que en este caso, mi opinión es extremadamente subjetiva, ya que detesto perder el tiempo en el ordenador.

Es mi opinión, y mi forma de ver esta nueva realidad. Es por ello, que antes de empezar esta entrada, quiero dejarlo claro. Para mi las redes, algunas sobre todo, son un bluf. No voy a entrar con la manida cuestión de los datos que aportamos y que hacen que jovenzuelos con acné sean multimillonarios antes de tener el carnet de conducir.

Entiendo que haya que dedicar mucho tiempo y esfuerzo a este tema, y que aún y así, el éxito no está garantizado. Hay que «currarselo», no lo dudo, pero es que me aburre mucho. Prefiero un paseo por el campo, que perder el tiempo delante de una pantalla. Prefiero una buena conversación a cotillear en los muros de seres a miles de kilómetros. Prefiero unas cañas con amigos que chats inanimados. Sé que me estoy haciendo viejo, y estas cosas me aburren.

He tratado de trabajarme las redes sociales. En ellas solo hablo de fotografía, entiendo que no es un tema que apasione a todo el mundo, pero siempre trato que la gente que sigo, me sigue, nos seguimos, sean del mundillo.

Facebook. Tengo más de mil «amigos». Pongo una foto, un enlace, una exposición; muchos me gusta, pero son mi familia, mis colegas, vamos todos aquellos que me ven a diario, hablo con ellos con regularidad. Por lo tanto no gano mucho en este tema, ¡y muy agradecido a su apoyo! Te curras la información, y en el mejor de los casos, un 5% de seguidores te apoya. Pones cualquier chirigota, un ser humano escaso de ropa con gestos sacados prefabricados en revistas tipo Playboy, y…… casi 150 me gusta…… No lo entiendo. Muy útil no es.

Twitter. Cierto es que pongo lo mismo que en Facebook. ¡Como mucho 4 ó 5 me gusta! Bueno algo es algo. Instagram, una extensión de Facebook pero con fotos. Como son los mismos que Facebook, pues más de lo mismo.

Linkedin. 500px, etc. Aquí es más, supuestamente, profesional. Hago algún mérito más, ya que en estas redes solo el uso es profesional, los «me gusta», me niego a decir likes, son más racionales, no está la pasión familiar, de amistad, etc.

En fin, entiendo que en estos tiempos la presencia en las redes, en internet es necesaria, pero es que me aburre mucho. No he avanzado mucho a través de ellas, y sigo con los viejos y nuevos sistemas, entremezclados, despistados, avanzando paso a paso. Algún día, cuando tenga más de 90 años, cuando no pueda coger la bici, postrado en mi sillón, veré algo más.